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  17/06/2010

Nokia, de mal en peor

Haciendo de tripas corazón, Nokia anunciaba ayer una revisión a la baja de sus previsiones del segundo trimestre: las ventas de su división Devices y Services no alcanzarán los 6.700 millones de euros, umbral de la mediocre horquilla anticipada en abril, que entonces provocó una brusca caída de la acción. Ayer volvió a caer, y los inversores constatan una minusvalía del 30% en 2010. A dos semanas de cerrar el trimestre, Nokia ha verificado la imposibilidad de cumplir los objetivos de volumen, precio medio y margen. Aun así, Nick Jones, analista de Gartner, le da un voto de confianza: “sigo convencido de que la situación de Nokia es reversible, pero no en 2010”.

Es un año crítico para la compañía finlandesa, obligada a recorrer un calvario de reformas para defender su puesto de líder nominal del mercado. Entre los deberes de 2010 está la salida del smartphone N8 (en la foto) el primero que estará basado en el sistema operativo Symbian 3 – aunque Samsung amenaza con adelantarse – pero que no aparecerá hasta el último trimestre. Sobre esta novedad absoluta recae la responsabilidad de competir con el iPhone 4 y con la avalancha de dispositivos Android que en los últimos meses han arrebatado cuota de mercado a Nokia. Aquellos afortunados que, las pasadas semanas, tuvieron ocasión de ver (y tocar) el N8, han contado maravillas del dispositivo, pero desvían la incertidumbre al sistema operativo. Son numerosos los desarrolladores de aplicaciones que, tras ser fieles durante años a Symbian, se han aburrido de esperar la nueva versión open source; entretanto, no les faltan otras plataformas de desarrollo.

¿Symbian 3? Bueno, según Jones no será suficiente señuelo para atraer masivamente a los usuarios de hoy,  habituados a descargar decenas de aplicaciones: “quizá tengamos que esperar a Symbian 4 para hablar de un nuevo ecosistema Nokia, que sólo desplegaría su potencial en 2011”. Otra promesa pendiente es el lanzamiento de un primer dispositivo – no se sabe si un smartphone o un tablet – basado en MeeGo; sistema operativo desarrollado en común por Nokia e Intel. Al respecto, Carolina Milanesi, también analista de Gartner, opina que estos productos premium “no llegarán a tiempo para rejuvenecer el catálogo de Nokia antes de finales de año, me temo”. Un tercer elemento de la estrategia de Nokia recae en los servicios: Ovi ha reclutado millones de usuarios, pero necesita atraer muchos más para hacer masa crítica, y sobre todo para interesar a los desarrolladores, y así cerrar el círculo virtuoso que le permita estar a la altura de las tiendas online de Apple y Google.

La suma de estos problemas ha conmovido la estructura interna de Nokia. En mayo, procedió a una segunda reorganización desde octubre , para poner al vicepresidente Anssi Vanjoki al frente de la fusionada división Devices and Services, que aporta el 70% de los ingresos del grupo. Si consigue salir del agujero, tendrá despejado el camino para ser el futuro presidente de la compañía. 

Según el ranking, Nokia vende más móviles que sus tres seguidores juntos, pero lentamente va perdiendo cuota; gracias a que entró tempranamente en los mercados emergentes, estos representan más del 50% de sus ventas totales (mientras que en Estados Unidos es irrelevante). Esta dicotomía provoca una incómoda situación: por un lado, soporta la presión de los fabricantes asiáticos de bajo precio, y por otro le cuesta restaurar su prestigio en la carrera de los smartphones. Lo que tiene una repercusión directa sobre los márgenes, estimados en el 12% y apenas mejores que los de sus rivales en pérdidas. Hay dos datos, que ayer mismo suministró la compañía en su comunicado, que merecen citarse como colofón: 1) el mercado global de móviles crecerá este año un 10% en unidades; 2) el mercado de Nokia será ligeramente inferior al de 2009. Blanco y en botella.


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