1/12/2009

Alfonso Ramírez

Director General de VMware iberia

Uno de los pocos segmentos del mercado TI que parece resistir a la recesión es la virtualización, y no es una sorpresa, por tratarse de un concepto que hace explícita una promesa de ahorros considerables en l la gestión de servidores. VMware es el líder mundial de este mercado, y recientemente se unió en una alianza con Cisco y EMC para desplegar una oferta conjunta dirigida a los centros de datos: se trata de combinar los servidores y hardware de red y sistemas de almacenamiento de estas dos compañías, con la tecnología de VMware, para atacar el emergente mercado de las ´nubes privadas´. En torno a estos asuntos gira la siguiente conversación con el responsable de VMware en España y Portugal.

Se habla muchísimo de virtualización. El concepto ha prendido, pero. ¿cuál es el business case?

Habría que remontarse a los orígenes de la informatización; se empezó con grandes sistemas que tenían absoluta necesidad de ser críticos […]

Sí, la virtualización existe, es un hecho. ¿Por qué tiene que adoptarla una empresa hoy? ¿Cuál es la justificación económica?

La primera justificación es que hay unos ahorros económicos muy evidentes y muy importantes, de entre un 50 y un 60 por ciento, en aspectos como el hardware, si en lugar de comprar de diez servidores compro uno y me ahorro servidores, tarjetas de red, etcétera. Otra cosa, que a veces se valora menos pero yo creo más importante, es que da más agilidad al negocio. Una vez que la empresa se mete en este modelo de infraestructura, mañana podrá desplegar una nueva aplicación en un día en lugar de tardar semanas o meses. Y por lo general esto se descubre a posteriori: cuando hablas con gente que ha adoptado esta tecnología y que ya ha constatado el ahorro, quiere llevarla al máximo; lo que valora más es la capacidad de respuesta que tiene, y la fiabilidad que puede ofrecer a sus clientes.

Dos cosas en una

Exacto. Porque con la virtualización, si se cae un servidor, se restaura automáticamente en cuestión de minutos, a diferencia de un servidor físico, que puede tardar no se sabe cuánto. Por otra parte, están los centros de respaldo: si una aplicación se ha hecho inviable, en una estructura virtualizada se puede restaurar el servicio en otro sitio inmediatamente.

Llama la atención que haya más proveedores entrando en el segmento de los servidores, que es un segmento deprimido, y en el que hay marcas muy asentadas. A lo que iba: ¿qué cambios produce la virtualización en el paisaje de los centros de datos?

Es un mercado que está duro, en el que los jugadores establecidos difícilmente darán paso a uno nuevo, pero es también un mercado en crecimiento, y me parece significativo que hayan tenido que entrar nuevos competidores para que surja la pregunta. ¿Por qué Cisco, que es muy fuerte en lo suyo, el networking, saca al mercado una línea de servidores? Porque se van a montar nuevos servidores, o nuevas estructuras con otro tipo de servidores, que van a dar respuesta a cargas totalmente virtualizadas. Serán máquinas pensadas así desde el principio y no para sacar más provecho a lo que había hasta ahora; serán máquinas más eficientes, consolidadas, que permitirán el despliegue de nuevas aplicaciones. Y desde el punto de vista del mercado objetivo, nos vamos a encontrar con aplicaciones hechas específicamente para este tipo de infraestructuras.

¿Se abrirá un nuevo ciclo, entonces? ¿Habrá que cambiar el parque?

Los cambios pueden ser paulatinos o drásticos, según los casos y las circunstancias, pero lo característico del ciclo serán los nuevos desarrollos, las nuevas herramientas corporativas. Como oportunidad de negocio, el modelo no será como ha sido hasta ahora: por supuesto que vamos a seguir virtualizando lo existente y haciéndolo mejor; pero por otro lado se van a formar nuevos centros de proceso de datos, totalmente virtualizados, con más eficiencia y nuevas aplicaciones masivas, las que había antes más otras nuevas. Por esto se perfilan esas batallas entre suministradores, aunque a la simple vista de los números el mercado aparece deprimido.

En el consorcio formado a iniciativa de Cisco y EMC a VMware le ha tocado estar en el meollo, aunque sea la empresa más pequeña del terceto.

Estamos en el meollo, y en algunas fotos en el medio [risas]. Si comparamos con un proceso químico, hacemos de catalizador: entre las transformaciones que se producen en los dos extremos, hay una pequeña sustancia que va a facilitar que se produzcan. La virtualización ese eso: un elemento que se necesita para que los centros de datos funcionen como estructuras compartidas entre usuarios. Nadie razonable pone en cuestión que los centros de datos van a estar virtualizados.

Cuando se pasa de diez a uno, el ahorro de costes es evidente, pero también se observa un cierto recelo acerca de los costes ocultos. Como no es exactamente una tecnología nueva, es lógico preguntarse si existen […] y quienes más se lo preguntan son los directores financieros.

Siempre que aparece algo nuevo, el cambio produce gastos de transformación. En las áreas de gestión también hay ahorros importantes, derivados de las nuevas formas de hacer cosas. Que sean obvias o no, depende de cada caso; por ejemplo, en las AAPP, el argumento del ahorro de energía puede no impresionar a sus responsables, porque ese es un capítulo de gastos generales, no del presupuesto de informática. También hay elementos de personal que considerar…

Si no he entendido mal, esta ecuación estimula que se haga una contabilidad de costes más precisa, más exhaustiva.

Cuando se quiere hacer un cambio de esta naturaleza, los ahorros y las ventajas hay que ponerlos sobre la mesa y acordarlos, porque conlleva unos costes de transformación: si se cambia el sistema y no se cambian los procesos internos, seguirán con los mismos gastos, y las ventajas no se verán.

Hay otras áreas de virtualización, pero VMware se concentra en la de servidores. ¿Por qué?

El mercado de servidores x86 es de donde partimos, y nuestra gran referencia y fuente de ingresos. Ahora, pensemos en un nuevo mercado que en 2010 va a ser relevante, porque hay muchos proyectos, la virtualización del puesto de trabajo. Se trata de coger los puestos de trabajo y llevarlos al CPD. Hay un millón de puestos virtualizados a nivel mundial, y unos 25.000 en España. Pero ahora mismo está a punto de producirse una ruptura de los ciclos que conocíamos […] me toca renovar los PC y me toca renovar el sistema operativo, al unísono. Esto ya no será así, porque el cliente no tendrá la obligación de cambiar el hardware cada vez que cambia el sistema operativo, tendrá la oportunidad de decidir cuándo, cuántos y con quién va a hacer los cambios.

¿Está ocurriendo en España?

Tenemos proyectos con clientes muy importantes que van hacia la virtualización del puesto de trabajo, por ejemplo en Sanidad: hospitales nuevos que tienen problemáticas de este tipo. Hay también casos de call-center, y hemos tenido uno muy curioso, una empresa que antes del verano, con el temor a la gripe A que había entonces, nos pidió que una parte de su personal pudiera acceder a su escritorio desde casa, preventivamente. En fin, que tenemos proyectos muy diversos, el más grande de unos 2.000 puestos, el más pequeño de alrededor de 50.

¿El cloud computing puede ser una amenaza para VMware?

Al contrario, va a ser una gran oportunidad. Por un lado, por las infraestructuras, y por otro porque se van a desarrollar muchas aplicaciones pensadas para ese entorno.

En el lanzamiento reciente en común con Cisco y EMC, el umbral de entrada se fijaba en 300 servidores. ¿No es un poco alto para el mercado español?

Se trataba de un anuncio conjunto, de bloques más grandes que los de un servidor pequeño, no de un anuncio de VMware en solitario. En el mercado español, como punto de entrada, esa dimensión encajaría con una empresa mediana de cierta envergadura. Como VMware estamos llegando bastante más abajo, con servidores virtualizados de menor tamaño: a partir de una docena o quince servidores, tiene sentido económico. También creo que se ampliará el número de empresas que van a externalizar sus servidores. Se darán los dos factores. Este es nuestro mercado objetivo.

¿Es un mercado real?

Hay ayuntamientos que no tienen más que eso, y están virtualizando. Digamos que un mercado típico para nosotros sería a partir de 60 o 70 servidores.

Daría para una empresa mediana tirando a grande, de 1.000 trabajadores

Sí, más o menos, pero eso no dice mucho; depende de la necesidad de puestos de trabajo. Hay empresas cuyos proyectos justifican el avanzar gradualmente.

¿Qué sectores son más proclives a la virtualización?

El financiero es fundamental, por supuesto, pero otro muy importante es el sector público. Es que se informatizó más tarde y tiene, comparativamente para su nivel de gasto en informática, muchos más servidores; mientras la banca gasta mucho, pero tiene mainframes, en el sector público lo característico es la arquitectura x86.

Hay en el mercado una erupcion de ofertas de thin client, que recuerda a lo que en tiempos se llamaba un PC tonto. ¿Es consecuencia de la virtualización?

Claro que sí. Ese modelo lo propusieron Sun y otros durante años, pero tenía el serio inconveniente de obligar al cliente a cambiar de paso, lo que echaba atrás a la mayoría. La gran diferencia, ahora, es que sin cambiar la forma de operar de la empresa, la virtualización le permite hacer realidad ese concepto.

¿Cuál es el valor del mercado de virtualización? ¿Su monto total?

El total no sabría decirlo. Como compañía, estamos facturando en torno a 2.000 millones de dólares, y de lo que se está facturando en todo el mundo, no creo que haya mucho más. Porque una cosa es la adopción y otra la facturación: existe en el mercado de actualización un modelo de licencia gratuita, que no es el nuestro.

¿Podría serlo?

Después de la compra de SpringSource por VMware, tal vez, no me consta. Es una adquisición reciente, de cara a la virtualización de aplicaciones, de una empresa que tiene un modelo de licencias abiertas y factura por servicio. En todo caso, eso es algo que está por decidir.

¿Qué efectos tendrá la alianza con Cisco y EMC sobre la virtud de VMware de trabajar en entornos mixtos?

Seguiremos siendo virtuosos. Nuestra relación con otros entornos y otros proveedores no tiene por qué cambiar; estamos en una alianza, pero mantenemos la plena vigencia de nuestros acuerdos con IBM, HP y otros. Cosa distinta es que haya en este momento una nueva propuesta estratégica de tres compañías, que en sí misma es un planteamiento de transformación. Va a mover el mercado, en el sentido de que el cliente podrá evaluar otras opciones. Y desde luego, es un mensaje fuerte el que Cisco haya dicho que va a montar un CPD masivo para dar servicios cloud. Pero yo creo que habrá múltiples jugadores, no tengo dudas.

 
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