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  7/03/2014

Rob Chandhok

Vicepresidente Senior de Qualcomm Technologies

Esta entrevista ha esperado turno de publicación desde diciembre, pero el Mobile World Congress ha acentuado su actualidad. En este evento, Qualcomm ha confirmado que es algo más, o mucho más, que una compañía de procesadores y chipsets para smartphones. El Internet de las cosas es un campo de atención prioritaria, como pudo verse en su stand y en su participación en mesas redondas. Si hay una compañía con capacidad para articular un buen número de fabricantes de dispositivos de esta categoría – en rigor un conjunto de categorías – es Qualcomm. El presidente de su división de Plataformas Interactivas, Rob Chandhok, explicó al autor de este blog la estrategia que sigue en la materia.

Rob Chandhok

Rob Chandhok

Disculpe, ¿ese reloj que lleva es un Toq? No había visto ninguno hasta hoy […]

Sí, es un Toq. Tiene sentido que empecemos así, porque Toq es una muestra de nuestra visión del Internet of Things. Para Qualcomm, el IoT es un estímulo para pensar una vez más en la conectividad y en sus aspectos industriales, este es el core business de la compañía, así que viene muy al caso. Tiene tanta importancia este reloj como las soluciones de smart grid o el coche conectado. Algunos hablan de Internet industrial […]

Sí, pero Toq es un wearable, un dispositivo de consumo.

Una de las razones de esta iniciativa concreta es que necesitamos conocer de primera mano la experiencia del consumidor, el nivel de personalización que tiene el Internet de las cosas. En parte, esto va más allá del interfaz, se trata de explorar e inventar otras formas de conexión entre los objetos […] y de pensarlo de manera diferente a la que empleamos en el desarrollo de otros dispositivos. Por así decir, nos interrogamos sobre los límites de Internet, no sobre lo que todos conocemos.

O sea: un puente entre el conocimiento que tiene Qualcomm sobre las tecnologías inalámbricas y una nueva demanda que empieza a aparecer por el lado de los usuarios. ¿Correcto?

Ciertamente, IoT es una tecnología inalámbrica, y si no lo fuera no tendría sentido. Pero, además, lo que hacemos en el mundo celular y en wifi es lo que realmente nos da la experiencia necesaria para trabajar sobre IoT.

¿Cuánto hay de software y cuánto de componentes?

Se me hace difícil responder aritméticamente. No podríamos hacer nada con uno sin el otro, en los dos sentidos. Me consta que muchos se han acercado al problema del IoT desde el hardware, y hay quienes diseñan integrando estrechamente el hardware de radio y una capa de software. Hace años, en la universidad, yo usaba Internet con un cable Ethernet experimental de 3 megabits por segundo; ahora uso LTE, Ethernet de un gigabyte y wifi 802.11ac, todo lo cual no existía cuando nació Internet, pero sigo usando el mismo software de email que usaba hace años. Lo que quiero decir es que tenemos una gran necesidad de nuevo software para manejar las redes, y de tecnologías de radio más eficientes. Las dos cosas.

En el contexto de IoT, puede decirse que el usuario es una máquina […]

Yo diría que el usuario es el operador de la máquina. Entiendo que usted piensa en una relación que haga más productivo el trabajo de quien usa la máquina. Si es así, estamos de acuerdo. No soy un experto del lado industrial de la cuestión, pero uno de los efectos de IoT es que ayuda a la gente a tener una relación diferente con los dispositivos: cómo ahorrar energía, cómo bajar los costes, cómo ejecutar el software con más rapidez, cómo analizar los datos para mejorar una línea de producción […]

Ha dicho antes que esto va más allá del interfaz […]

Con todo lo importante que es el interfaz, no estoy seguro de que hubiéramos llegado hasta aquí sólo mejorándolo. Sinceramente, no sé si seríamos realmente capaces de inventar nuevas experiencias si pensáramos exclusivamente en el interfaz.

En otros campos, tengo claro quién es el cliente de Qualcomm. ¿Quién es el cliente en relación con IoT?

Nuestros clientes directos son gente que quiere construir cosas conectadas, este es nuestro negocio: suministrarles escala y conectividad segura para que ellos construyan sus sistemas. Incluso con una tecnología de software como AllJoyn, que es un proyecto que no lleva asociado un modelo de ingresos directos, indirectamente facilitamos que se construyan cosas conectadas, con lo que venderemos más partes de conectividad. Y este sí que es nuestro core business.

¿Qué tipo de relación tendría Qualcomm con ese tipo de cliente? ¿Un OEM?

Normalmente, nuestros clientes no son OEM para nosotros, sino compañías o desarrolladores con las que los OEM tienden a trabajar. Pero hay algunos casos en los que hacemos algo más, por ejemplo dotar de conectividad a los laptops, con módulos que permiten añadirles conectividad celular. Hay soluciones completas para el fabricante, en las que no hacemos el módulo sino que lo diseñamos, lo mandamos fabricar en Asia y soportamos el software que lleva dentro.

Acerquémonos al IoT como mercado. ¿Cuáles son las prioridades verticales de Qualcomm? Todo el mundo habla de smart grid y del transporte como preferencias. ¿Cuál es la preferencia de Qualcomm? ¿O le es indiferente tener una visión vertical?

No creo que podamos ser indiferentes, pero lo cierto es que por ahora estamos centrados sobre todo en energía, en automoción y en el consumo. Hay grupos de la compañía trabajando en cada uno de estos campos. Uno de ellos lo hace muy intensamente en la conectividad de los coches con la nube. Otra parte de la organización a mi cargo trabaja en soluciones para la electrónica de consumo. De modo que puede decirse que tenemos un mundo con dos hemisferios: uno industrial y otro de consumo, ambos dan forma a lo que se ha bautizado como IoT.

¿Cuál es el vínculo de Qualcomm con la industria de automoción?

Llevamos bastante tiempo trabajando con ellos, y pronto se verán resultados tangibles [se han visto, efectivamente, en el Mobile World Congress]. Esa relación con la industria tiene dos partes principales: la carga de vehículos eléctricos y la conectividad LTE.

Ni en una ni en otra hay estándares definidos y aceptados. ¿Es un problema?

Tiene razón, es un problema. Uno de los asuntos clave es que el IoT se mueve tan rápido que está reclamando la existencia de estándares de interoperabilidad. Cuanto antes. Lo estamos viendo cada vez que proponemos una solución que no da respuesta completa a esta pregunta: ¿cuál es el HTTP del Internet de las cosas? Como sabe, Qualcomm ha desarrollado AllJoyn y ha creído necesario que sea viable como proyecto open source, que pueda ser usado en dispositivos conectados que no se basan en hardware de Qualcomm. Al fin y al cabo, es el modelo que ha seguido la Web, un ecosistema que se apoya en un protocolo compartido, gracias al cual ha sido posible la existencia de modelos de negocio. Nuestra filosofía es aproximadamente la misma: poner AllJoyn a disposición de la comunidad y montar una alianza con 25 compañías para trabajar sobre un estándar que pueda ser reconocido por el mercado.

¿Sobre qué previsiones trabaja Qualcomm? En plazos y en valor […]

No podría hablarle de valor, pero la dimensión de tiempo me es más fácil de responder. Algo importante está empezando a ocurrir. En 2014 veremos un gran número de dispositivos de consumo que van a facilitar nuevos comportamientos de las personas. En el ámbito de la industria, habrá sorpresas, también en 2014 […] pero en cuanto a las previsiones, mejor pregunte a algún analista; se ocupan de eso ¿no?

Le haré una pregunta de analista ¿Qué diferencia hay entre la estrategia de Qualcomm y la de Intel en este dominio específico?

Veo que se lo ha preparado [risas] Es difícil para mí hablar de la estrategia de Intel sin conocerla a fondo. Lo que puedo decir es lo que hemos hecho nosotros: desarrollar soluciones que realmente funcionen en el entorno. Al hacerlo aprendimos muy pronto que en materia de IoT no se puede aportar valor real con algo que no sea otra cosa que una versión pequeña de algo que ya existe. No se puede ir por ahí diciendo “la solución para IoT es un chip de wifi pero más barato….”, no aportaría valor.

Entonces, ¿dónde está el valor?

¿En ese caso? Lo honesto sería decir: “esto es wifi, que por ahora funciona y es lo que podemos hacer hoy, y este otro diseño es lo que creemos poder hacer en los próximos dos años […] Lo que nosotros decimos es “he aquí nuestra contribución” pero para diferenciarse en el mundo real hará falta interoperabilidad. Desde mi punto de vista, el valor que aporta Qualcomm, a diferencia de algunos competidores, consiste en que pensamos el conjunto de la solución para luego poder decir “esta es la parte que podemos hacer, ahora les toca a ustedes, señores”. Es curioso que volvamos al principio, a Toq: es un smartwatch realmente existente, está en el mercado, no es un prototipo, pero tenemos que ser prudentes porque no somos una compañía de electrónica de consumo. Nuestro éxito, en todo caso, estará en que otros aprovechen el desarrollo que hemos hecho. Esto es Toq, aquí está, pero el próximo lo hará uno de nuestros clientes.


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