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  12/02/2015

SAP se pide una segunda juventud

Simbólicamente, el anuncio tuvo lugar en el New York Stock Exchange, un ritual más propio de una salida a bolsa. Bill McDermott, CEO de SAP, dijo que era el más importante en 23 años, desde el lanzamiento de R/3 ERP, “y quizá en toda la historia de la compañía”. La novedad era S/4HANA, versión rehecha por completo de Business Suite que se ajusta a la tecnología in-memory de SAP HANA. Puede decirse que es la ruptura de un modelo contradictorio, de interacción entre las aplicaciones de SAP y la base de datos de su mayor adversario, Oracle. No es casual que el anuncio coincida con el estrechamiento de vínculos entre esta ” nueva SAP” e IBM, otro enemigo favorito de Larry Ellison.

S/4HANA se define como una suite de aplicaciones pensada a la vez para cloud pública, privada o híbrida, así como para su despliegue on-premise. Gracias a la tecnología in-memory, atiende a la vez las necesidades analíticas y las transaccionales que han sido – y son todavía – el núcleo en torno al cual SAP articula la relación con sus clientes. Dicho de otro modo, la integración nativa en memoria permite combinar el tiempo real con la rapidez de ejecución de las transacciones.

Aunque se ha buscado que sonara a nombre femenino, HANA es una sigla sin belleza alguna: significa High-Performance Analytic Appliance, y la cuarta generación de Business Suite incorpora la S de simple. Más que esta ingeniería semántica, importa rescatar una frase de Hasso Plattner, cofundador de SAP: se pretende romper la imagen que ha acompañado a la compañía alemana, cuyas soluciones eficacaces llevan interfaces poco ergonómicas.

La gran promesa de la nueva suite es la reducción del tiempo, de horas (o días) a minutos, que se emplea para recopilar la información y las previsiones, gracias al análisis de grandes volúmenes de datos en la memoria local. Algunos analistas han bendecido la novedad, asegurando que gracias a ella SAP gana ventaja competitiva al ser el primer suministrador que ofrece un software completo de planificación del negocio en tiempo real.

Según McDermott, SAP llevaba cuatro años trabajando en S/4HANA, con la idea de conseguir que los componentes de Business Suite se conjuguen en una plataforma única, simplificando el modelo de datos hasta reducir la huella en la memoria en un factor 10. “Los datos deben poder convertirse en información útil en un máximo de ocho segundos. Una manera de acelerar el acceso a los datos es que no se necesita actualizarlos: menos redundancia, menos indexación, se explayó Plattner, incombustible alma mater de la compañía germana.

La mayoria de los clientes de SAP han utilizado tradicionalmente las bases de datos de Oracle, sin que les importara la enemistad entre las dos empresas. Y podrán seguir así, salvo porque S/4HANA introduce ciertas características que sólo están disponibles cuando se combinan con HANA. El objetivo es evidente: hacer que sus clientes “abandonen el barco de Oracle” [la ironía es apreciable]. Según SAP, el número de clientes de HANA asciende actualmente a 5.800, y en ellos se centrará el esfuerzo comercial, puesto que son conscientes de las posibilidades que ofrece la tecnología in-memory.

Claro que, por razones obvias, es preciso que S/4HANA pueda implementarse y ejecutarse con las tecnologías existentes en las empresas, para permitir que estas hagan la evolución a su manera. De hecho, la compañía alemana se ha comprometido públicamente a facilitarles una “transición suave”, durante la cual podrán seguir usando sus programas antiguos y presentar informes como lo hacían antes del cambio de interfaz. Una de las novedades del anuncio es un nuevo interfaz de usuario, Fiori, mucho más fácil de usar. SAP pasaría así de tener una de las interfaces más criticadas de la industria a otra que sólo recibe elogios.

S/4HANA tiene vocación de insertarse en un modelo de uso multiterminal. Otro objetivo – palabra de Plattner – es acabar con la barrera entre procesos transaccionales y analíticos. El antiguo CTO de SAP, Vishal Sikka – ahora CEO de Infosys – explicaba tiempo atrás en su blog que el reto para las TI no es tanto automatizar los procesos cuanto dar autonomía a los usuarios poniendo a su disposición los datos en tiempo real: “las arquitecturas actuales – sostenía Sikka antes de dejar la compañía para regresar a India – tienen serias limitaciones para regir el software empresarial durante los próximos 20 años “.

Mirando hacia atrás, la historia de HANA se extiende desde su lanzamiento como acelerador analítico (2011) sin modificar la arquitectura vigente, a la decisión en 2013 de soportar los componentes de Business Suite, hasta llegar a su consumación en el anuncio del pasado 3 de febrero. La estrategia de largo alcance de SAP queda al descubierto, pero quedan cabos sueltos.

Se da por supuesto que S/4HANA encontrará su mejor expresión en una nube pública, pero un giro completo sería insensato, porque el salto a un modelo de suscripción implica una ralentización de los ingresos, tanto para SAP como para cualquier empresa de software que proceda del modelo de licencias convencional. Por esto, ha elegido ofrecer el producto con dos fórmulas opcionales: una de “cloud gestionada”, con conectores que dan al cliente posibilidades de personalización, y otra on-premise, recomendable para empresas que operan con más requisitos regulatorios.

Es plausible preguntarse si esta visión, inspirada por Plattner desde los laboratorios de la fundación – primer accionista de SAP – que financia la universidad de Potsdam, será compartida por sus clientes. Para empezar, si S/4HANA representa un compromiso en la línea de cloud first, sería interesante conocer qué incentivos económicos prevé para facilitar su adopción. De esta dependerá en gran medida que logre alcanzar el objetivo de ingresar 3.500 millones de dólares de suscripciones a servicios cloud en 2017, o el más ambicioso de 7.500 millones en 2020.

Los grandes partners de SAP, como Accenture, Deloitte o Capgemini, se han mostrado discretamente partidarios. Sólo discretamente: por un lado ven negocio en la transformación de la clientela tradicional, pero por otro la simplificación prometida previsiblemente reduciría su facturación de consultoría.

A todo esto, ¿qué dicen esos clientes que llevan años girando en la órbita de SAP y sus partners? Los únicos indicios disponibles vienen de las asociaciones de usuarios. ASUG, que agrupa a los de Estados Unidos, se manifiesta con una frase complaciente: “se trata de una nueva suite de aplicaciones, una nueva experiencia de usuario y un nuevo modelo de despliegue… son cosas que veníamos pidiendo desde hace años”. Por su lado, el presidente del grupo equivalente en Alemania, DSAG, opina que S/4HANA “es una idea excelente para compañías visionarias, pioneras que buscan ganar competitividad , pero para la mayoría de las compañías asociadas, es más una idea de futuro que una realidad inmediata”.

[informe de Arantxa Herranz]


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