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  13/09/2011

Yahoo! vuelve a las andadas

Poco importa si la echaron o la forzaron a renunciar. Carol Bartz ha perdido su puesto de CEO de Yahoo! porque el consejo ha perdido la confianza en ella, 32 meses después de nombrarla. Los ingresos de la compañía son hoy menores que en enero de 2009 y el valor de la acción es el mismo, 13 dólares, mientras sus rivales siguen creciendo. Pero, ¿es culpa de Carol Bartz? Su abrupta salida confirma una regla empírica: cuando una empresa de Internet entra en crisis, ya no vuelve a ser lo que fue. El futuro que pueda tener Yahoo! como empresa independiente es opinable, pero lo que estos días discuten los analistas es un dilema recurrente: ¿vale más el todo o la suma de las partes?

Esquemáticamente, en los casi tres años de gestión de Bartz destacan dos logros y dos fracasos. Sus logros: ha restaurado – recortando dos veces la plantilla – las cuentas de una compañía desmoralizada, y reconstruyó con habilidad – pero magros resultados – las relaciones con Microsoft, tras la fracasada oferta de compra de 2008. Sus fracasos: no supo (o no pudo) situar a Yahoo! en el firmamento de las redes sociales, y estropeó (tal vez fuera inevitable) las relaciones con su socio chino, el enigmático empresario Jack Ma.

Fuente FT

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El problema de fondo es el negocio. Yahoo! ha perdido relevancia, y su cuota de mercado es más pequeña. Después de transferir a Microsoft el negocio de su buscador, se guardó como principal fuente de ingresos la publicidad en formato display. Según los datos de eMarketer, esta modalidad publicitaria lleva recaudando un 20% más este año que en 2010 en Estados Unidos, pero la cuota de Yahoo! ha caído del 14,3 al 13,1%. En una manifestación de lo que se conoce como “economía de la atención”: los usuarios de Yahoo! le dedican menos tiempo – y por tanto ven menos anuncios – que los de Google o Facebook. En el primer trimestre de 2009 (Carol Bartz fue fichada en enero) los ingresos fueron de 1.580 millones de dólares; en el segundo de 2011 bajaron a 1.229 millones, con el agravante de que de esta cifra hay que descontar los costes de adquisición de tráfico, que proporcionalmente son más altos ahora que hace tres años. ¿Qué ha sido de la alianza con Microsoft? Sin duda, ha aumentado la cuota de mercado de Bing; y también ha permitido a Yahoo! eliminar costes. Pero los ingresos aportados por la alianza han caído un 40%. La línea adoptada por Bartz y consentida por el consejo, quería centrar la compañía en sus puntos fuertes, para captar anunciantes dispuestos a pagar más por su publicidad. Se ha quedado en intención, y ha dicho Bartz que necesitaba otro año para cumplir la misión. “A la vista de la pérdida de cuota de mercado, sorprende que no la echaran antes”, valora un informe de Barclays

¿Y ahora qué? Yahoo! tendría que moverse con una agilidad que ha demostrado no tener. Roy Bostock, presidente del consejo, ha despachado el asunto con un cliché: “ratificamos nuestro compromiso de explorar y evaluar todas las oportunidades que refuercen la trayectoria de crecimiento e innovación y aporten valor a los accionistas”, y ha encargado a un comité el análisis de las opciones estratégicas.

No son muchas, y ninguna es fácil: 1) encontrar un comprador para una empresa que vale en bolsa 18.000 millones, parece poco probable, a menos que ese comprador tuviera un plan de despiece; 2) fusionar Yahoo! con AOL, daría vida a un frankenstein y podría espantar a muchos accionistas; 3) desprenderse de activos – se dice que ya lo estudia el banco de inversión UBS – lleva directamente a preguntarse por la lista.

Según un análisis de Trefis, las posesiones asiáticas son el único tesoro de Yahoo! y representan el 37% de su valor bursátil. Se componen de la parte que retiene en Yahoo! Japón, y el 43% de Alibaba, el grupo líder de Internet en China. En ambos casos, sus socios tienen contractualmente derecho de tanteo. En estas condiciones, ¿qué importancia tiene la sucesión de Carol Bartz?


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