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  28/06/2019

5G despega rápido, pero 4G retendrá el trono

Exhaustivo, objetivo, periódico. Son los tres atributos del Ericsson Mobility Report, cuya edición de junio 2019 ya está disponible. Coincide con la puesta en marcha de los primeros servicios comerciales sobre redes 5G, lo que le confiere un atractivo adicional. Pronostica una aceleración del despliegue de redes de sexta generación que permitirá alcanzar los 1.900 millones de suscripciones a finales de 2024: que es como decir que a 5G le llevará los próximos cinco años captar el 21,6% del mercado mundial (el porcentaje sería sensiblemente mayor si, en lugar de suscripciones, se estimara el volumen de tráfico. Pero el primer ganador será la tecnología 4G/LTE seguirá siendo dominante, el 56% (el 47% actualmente).

Las prisas de algunos operadores por coger cuando antes la cuerda de la carrera puede darles resultados inmediatos. A finales de este año, según estima Ericsson, habrá en total 10 millones de suscripciones a redes 5G, que subirán a 100 millones al cierre de 2020. De hecho, la compañía sueca ha revisado al alza sus proyecciones del informe de noviembre, cuando calculaba que habría 1.500 millones a finales de 2024, a los que ha añadido otros 400 millones.

Ericsson viene publicando su Mobility Report desde 2011, en noviembre y junio. Esta secuencia da consistencia a los datos, con independencia de los ajustes que sean necesarios. Desde luego, la presencia de la compañía en prácticamente todos los mercados de telefonía móvil la convierte en un observador privilegiado gracias a la información que recoge de primera mano.

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La situación del mercado no es tan boyante como podrían sugerir las cifras absolutas. En estos momentos, calcula el informe que existen unos 7.900 millones de suscripciones, repartidas entre generaciones sucesivas. Para 2024 el pronóstico eleva la cifra a 8.800 millones; es decir, 900 millones más en cinco años.

Es evidente una desaceleración desde hace años, pero tampoco puede decirse que sea tan grave como la tendencia negativa de ventas de smartphones. Hay un equívoco estadístico: cuando se contabilizan suscripciones, se suman todos los contratos de líneas móviles y todas las tarjetas SIM, aun cuando estén en desuso, inactivas o utilizadas ocasionalmente. Por ejemplo, las tarjetas que los usuarios tienen del país que visitan para hacer llamadas locales y dejan de usarse cuando viajan de regreso.

Ericsson calcula que actualmente hay unos 5.700 millones de suscrptores frente a 7.900 millones de suscripciones. Esta notable diferencia debería reducirse en los próximos años, porque tendrá menos sentido mantener varias tarjetas para distintos usos (el roaming es una de las razones) y a la vez los operadores proceden a dar de baja líneas inactivas. Por tanto, se supone, los 8.800 millones de suscripciones estimadas en 2024 serán una cifra parcialmente depurada.

La distribución geográfica explica mucho. Durante el pasado trimestre, en China se registraron 30 millones de suscripciones netas, mientras en la India el saldo caía en 14 millones. Lo de China no sorprende, pero el caso indio merece una explicación. La reducción se interpreta, principalmente por que los operadores rechazan a los clientes de poco consumo, con lo que elevan su facturación por usuario.

Lo que sí crece, a escala global, es el número de suscripciones a banda ancha móvil: un 15% en los tres primeros meses de 2019, nada menos que 140 millones de líneas más. Ahora mismo, habría un total redondeado de 6.000 millones de suscripciones de banda ancha móvil, que representan el 76% del total. Según se calcula, el 60% estarían asociadas con smartphones.

La geografía de las redes es motivo de análisis en el informe, como puede apreciarse en el gráfico siguiente. En Norteamérica, la penetración de LTE es actualmente del 87% (la cuota más alta en todo el mundo) y para 2024 se estima que habrá 270 millones de suscripciones 5G, equivalentes al 60% del total de suscripciones móviles. En Europa Occidental, LTE es la tecnología de acceso dominante (59%) de las suscripciones actuales y se espera que al final del período considerado el 40% de las suscripciones móviles se conectarán por 5G.

Durante los próximos cinco años, bajará considerablemente el número de suscripciones móviles a 2G, pero quedarán activas unos 500 millones para aplicaciones especiales, principalmente conexiones IoT o servicios de voz muy básicos. La siguiente generación, 3G, se mantendrá relativamente, sin cambios, con alrededor de 2.000 millones de suscripciones. Como se ha dicho más arriba, las que más van a crecer serán las 5G. ¿Cuántas serán aportaciones netas? Interesante pregunta: 1.100 suscripciones serán nuevas altas, mientras los 800 millones restantes vendrá de bajas de las generaciones anteriores.

Seguirán teniendo importancia las suscripciones a líneas de banda ancha fija: entre 1.100 y 1.200 millones, pero con un crecimiento modesto en los próximos años. Las instaladas en portátiles, tabletas y routers tambén seguirá un ritmo sosegado, hasta los 330 millones en 2024. A simple vista parece un número bajo, comparado con el de teléfonos móviles. pero esta sería una falsa impresión: el parque instalado mundial de portátiles es de poco más de 500 millones de unidades, lo que significa que una proporción muy importante de los dispositivos móviles que no son smartphones tendrá con 5G acceso directo a la red de telefonía móvil.

Una pregunta frecuente es qué papel va a jugar 5G en las conexiones IoT. El informe elaborado por Ericsson calcula que las dos tecnologías que utilizan la red celular para conectar los dispositivos IoT – BN-IoT y Cat-M (más conocida por LTE-M) supondrán el 45% de todas las conexiones de Internet de las Cosas. Un poco más de la mitad, el 55% utilizará otros sistemas distintos a las redes móviles, ya sean de baja potencia o de corto alcance a través de la red eléctrica. Para usos con pocos requerimientos, no es necesario contar con una red móvil; para otros sí es necesaria una red tradicional, llegando a la 5G para aplicaciones muy críticas o en las que se requiera muy baja latencia para transmitir instantáneamente los datos generados.

A medio plazo, hasta 2022 o 2023, los dispositivos que más van a utilizar las redes 5G serán los smartphones, que ya han empezado a aparecer en el mercado de los países pioneros en estos servicios. Estos dispositivos se conectarán en los tres tipos de frecuencia: baja, media y larga, pero desde 2023 surgirán nuevos casos de uso, más allá de los smartphones. Esa será la fase en la que 5G demostrará todo su potencial.

[informe de Lluís Alonso]


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