Oracle enmienda su catecismo (1)

10/10/2011

La conferencia OpenWorld, que Oracle reunió la semana pasada en San Francisco,  ha sido estratégicamente la más rica de los últimos años, y también ha sido rica en anécdotas significativas. De ahí que parezca oportuno dedicar dos entregas a la crónica. Habitualmente, el trash talking ha sido una especialidad de Larry Ellison, pero por una vez dejó la tarea de dar cera a los competidores a cargo de Safra Catz, su mano derecha financiera. Hubo previsibles alusiones mordaces a HP, pero IBM, Microsoft y SAP no se libraron. Por no hablar de Salesforce,: su CEO, Marc Benioff, antiguo favorito de Ellison, protagonizó una rabieta final. Lo bueno es que cada cual sabe a qué atenerse.

Larry Ellison

Larry Ellison

A modo de precalentamiento, en los días previos se escenificó una polémica entre Ellison y Mike Lynch, CEO de la empresa británica Autonomy. Al parecer, hace meses el banquero Frank Quattrone se reunió con Mark Hurd, presidente de Oracle, en representación de Lynch, para explorar una posible operación de compra, que fue rechazada. Lynch alega que el encuentro sólo tenía el propósito de discutir una colaboración acerca de bases de datos [improbable argumento: esas conversaciones no se encomiendan a un banquero], pero ahí hubiera quedado el asunto si no fuera porque al final fue HP la que compró Autonomy por la suma de 10.300 millones de dólares, transacción en la que también intervino Quattrone.

El episodio dio origen a un fantasioso rumor según el cual Oracle podría lanzar una oferta hostil para comprar HP, muy debilitada en bolsa. El caso es, volviendo a OpenWorld, que por primera vez HP no estuvo representada a alto nivel en la gran misa de Oracle; en 2009, lo hizo Mark Hurd, antes de ser expulsado de HP – y el año pasado – ya rotas formalmente las relaciones entre ambas empresas – la tarea correspondió a Anne Livermore. Este año, ni eso [aunque HP alquiló un espacio en la exposición anexa].

A buen seguro que el factor humano juega un papel, pero este es un conflicto económico. En la fase posterior a la compra de Sun por Oracle, algunos clientes y una parte del canal de distribución de la primera fueron tentados por HP para cambiar de marca. Desde entonces han cambiado las tornas, y es Oracle la que trata de seducir al canal de HP: “nuestro antiguo partner ha perdido la capacidad de innovar [curioso argumento, porque dentro de HP se achaca a la gestión de Hurd el recorte de recursos de I+D], y quien no innova no puede competir”.

Ellison había dicho “IBM es una gran compañía, pero la alcanzaremos”, pero Catz fue más cañera que su jefe: “si yo estuviera en Armonk [la sede de IBM] me metería ahora mismo bajo una mesa”. A quienes sostienen que IBM lleva ventaja en el campo de Big Data desde la compra de Netezza, en 2010, les soltó esta frase: “francamente, si la respuesta es Netezza, ¿cuál era la pregunta?”.

Microsoft, obviamente ausente, tuvo su ración de estopa. “Estamos conmovidos por el éxito de la Xbox 360, y esperamos que sigan distraídos con los jovencitos mientras nosotros nos dedicamos a lo nuestro”. ¿Qué no diría Catz sobre SAP, el eterno enemigo de Oracle y líder europeo del sector? El guionista más torpe lo hubiera escrito: “venden productos que desarrollaron hace veinte años, o tal vez fue hace sólo diecisiete años”. Ellison había dicho el día anterior que, mientras Oracle soporta el estándar Java, las aplicaciones de SAP están escritas en un lenguaje cautivo, ABAP [lo que es parcialmente cierto: la plataforma de desarrollo NetWeaver soporta tanto ABAP como Java].

Un eufórico Michael Dell subió al escenario para proclamar su condición de competidor a la vez que cliente de Oracle, y para compartir las críticas a HP. Era su novena presencia en OpenWorld, y prometió volver a estar el año que viene. La relación es tan cordial que no faltó entre el público quien recordara otro rumor fantástico de hace unos meses: la supuesta intención de “fusionar” las dos empresas.

El episodio más chusco vino al final. La relación entre Larry Ellison y Marc Benioff siempre ha sido compleja. Benioff gozó en otros tiempos el favor de Ellison, pero se marchó de Oracle para fundar su propia empresa, Salesforce.com. Lo que no es óbice para que sus centros de datos funcionen con software de Oracle. Pero la aparición de Fusion Applications, una suite que Oracle ha tardado casi seis años en desarrollar – y que conjuga los productos de sus adquisiciones PeopleSoft, JD Edwards y Siebel – ha recrudecido el choque de egos.

No está claro quien empezó. Durante años, Microsoft ha sido objeto del sarcasmo de Benioff, uno de los primeros predicadores del cloud computing, pero recientemente sus críticas se han volcado más en Oracle. El lunes de la semana pasada, Ellison afirmó que la plataforma de software como servicio que propone Salesforce es “un motel de cucarachas”. Dos días después, la presentación de Benioff ante OpenWorld se cayó de la agenda, y el ofendido decidió convocar a la prensa en un hotel vecino para protestar. Así se las gastan. Continuará.

[información adicional de Mario Kotler, desde San Francisco]

 
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