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  16/09/2021

Microsoft envida a UiPath en el mercado de RPA

Es todavía un mercado pequeño, pero su crecimiento estimado en el 60% contrasta, por ahora, con el 13% del resto del software empresarial. Una de las razones por las que anda tan agitado es que los grandes nombres del sector no midieron a tiempo el potencial de la RPA (Robotic Process Automation) por lo que ahora tienen que meterse en la carrera o, tal vez, adquirir alguna de las muchas compañías menores que entretanto han cogido cuerda. La decana de estas, UiPath, salió a bolsa en abril sacando pecho y alcanzó una capitalización enorme para sus ingresos: ayer mismo, valía 28.000 millones de dólares, que es mucho para una facturación trimestral de 200 millones con la que pierde 100 millones.

Daniel Dines

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La automatización de tareas repetitivas es algo muy atractivo para las organizaciones, que han visto en ella una manera de descargar a sus empleados de operaciones tediosas sin valor añadido para destinar el ahorro a misiones más provechosas (o eso dicen). Con la incorporación de inteligencia artificial, así como la simplificación que aportan las técnicas de desarrollo low code, se está produciendo un salto a la ´hiperautomatización` que permite abordar procesos no menos redundantes, pero cada vez más complejos.

Allá por 2019, la consultora Gartner apuntaba que esta categoría de software, nacida no mucho antes como sustitución de APIs imperfectas, estaba llamada a un crecimiento rapidísimo. Y así ha sido, porque en 2021 se espera que entre todos ingresen unos 2.000 millones de dólares. Bien mirado, no es mucho dinero para repartir entre tantos candidatos.

El líder, UiPath, luce un historial serio, una de las buenas y escasas   trayectorias de éxito en el software europeo: fundado por Daniel Dines y Marius Tircà en su nativa Rumania hace dieciséis años, le dieron un giro hace cinco años al volcarse exclusivamente en RPA y trasladarse a Nueva York pensando en la bolsa. En febrero pasado, dos meses antes de su salida bursátil, recaudaron 750 millones de dólares de una constelación de ávidos fondos de inversión, maniobra que dio un empujón a la capitalización. Esta supone 37 veces la facturación prevista este año. El negocio ha crecido un 65%, mucho más que sus rivales directos Blue Prism (32%) y Pegasystems (18%) pero, todo hay que decirlo, las acciones de UiPath han caído un 11% desde la salida a bolsa.

Circulan cifras dispares acerca de la magnitud del mercado RPA. Según Gartner, se moverá en torno a los 30.000 millones de dólares, pero Bain Capital la eleva a 65.000 millones, aunque no está claro que la consultora y la private equity se refieran al mismo perímetro. En todo caso, el protagonismo de UiPath está fuera de discusión; acapara para sí la tercera parte del mercado.

Daniel Dines, en su papel de CEO y cara visible de la compañía, ha sabido jugar la coyuntura en su favor. Justo antes del estallido de la pandemia, UiPat reforzó su distribución global a través de su marketplace con más de un millar de componentes reutilizables. Su plataforma abierta se integra fácilmente con aplicaciones como Google Workplace, Microsoft Office, Oracle, Salesforce, ServiceNow y Workday. El 60% del negocio está fuera de Estados Unidos, con 580 millones de dólares en ARR (Annual Recurring Revenue), métrica que suma sus ingresos por suscripción y mantenimiento. Que casi el 40% de esa cuantía sea por contratos de mantenimiento es un rasgo original.

Lo interesante es que, según ha dicho Dines a los analistas, el millar de clientes que aportan más de 100.000 dólares de ARR ha crecido un 68% y ya son 89 los que contribuyen con más de un millón. De resultas de estas tendencias, UiPath casi ha duplicado su facturación hasta 607 millones en 2020 y espera cruzar el listón de los 700 millones este año.

La estrategia de UiPath ha sido lo que su CEO llama “aterrizar y expandirse”: una vez que gana un cliente, trata de venderle más productos y servicios para generar nuevo negocio. Al parecer, funciona puesto que la ratio de retención es del 145%. Ya tiene 8.000 clientes, con referencias destacadas como Amazon, Uber o Bank of America.

El liderazgo que ostenta UniPath no da para dormirse en los laureles. En su atomizado mercado encuentra competidores puros como Blue Prism y Automation Everywhere, además de la concienzuda penetración de Appian, especialista de low code que evoluciona como plataforma de automatización. Sin mayores precisiones, se habla de unas 80 compañías de software más o menos involucradas en RPA.

El caso de Automation Anywhere merece una mención. Además de ser el actor de nicho que más competencia representa para UiPath – en opinión de Forrester – ha atraído un inversor de postín, Softbank, a través de su Vision Fund, que le atribuye un valor de 6.800 millones; por cierto, prepara su salida a bolsa en 2022. Otro, Pegasystems, va incluso más allá de los límites de RPA, unificando esta categoría con el proceso de documentos y con el desarrollo low code.

Más allá de estos especialistas, varias compañías importantes de software se invitan a la fiesta: Microsoft, SAP, Salesforce y ServiceNow (que adquirió la compañía india Intellibot). Con algunas de ellas, colabora UiPath, pero esa es otra historia. También hay que contar con IBM, que en junio de este año compró una especialista brasileña para integrarla con sus propias herramientas.

Salesforce extiende sus tentáculos. A través de su propiedad de MuleSoft se ha hecho con el control de Servicetrace, que cuenta con una plataforma RPA que podría complementar las integraciones vía API para compartir datos entre aplicaciones. De hecho, la idea no es nueva ni exclusiva: en enero, UiPath adquirió Cloud Elements, pequeña pero competidora de Mulesoft.

SAP ha descubierto que RPA puede ser un componente de su oferta y que puede ser empaquetado con sus soluciones propias, por lo que ha elaborado un cierto número de conectores de automatización de tareas.

Pero el rival más peligroso de todos es Microsoft, que está reforzando su artillería en la categoría RPA tras la compra de Softomotive. Su CEO, Satya Nadella destacó en la última conferencia de resultados el papel que juega en la automatización de procesos y productividad. Hay que señalar que el último cuadrante ´mágico` de Gartner ya situaba a Microsoft al lado de UiPath como líderes del mercado RPA, algo a tener en cuenta ya que hace sólo un año no aparecía en ninguna quiniela.

Esta es, probablemente, la mayor amenaza para UiPath. A pesar del rápido despliegue de su marca, de sus partnership y de las nuevas funciones añadidas al software gracias a la generosidad de sus inversores, la empresa de Dines aún carece de un entorno de desarrollo de RPA basado en web. Mientras tanto, Microsoft presenta su plataforma Power como una oferta única que cubra automatización, integración y low code con – atención a la cifra – 15,8 millones de bots desplegados, que representan 1,5 millones de acciones diarias. Por cierto, es una oferta disponible a través de Azure, lo que le daría un alcance potencial de 1.000 millones de personas.

Si se combinan todos los elementos anteriores, UiPath parece tener por delante unos años prometedores. Tanto si continúa en solitario como si -a despecho de su excesiva valoración – se encontrara con una oferta de compra. Su alta capitalización es una buena noticia para Dines y sus socios, pero es disuasoria para eventuales compradores: al fin y al cabo, la proliferación de competidores revela que en su estado actual no es una tecnología tan sofisticada como para que no pueda replicarse. ¿Comprar clientela? Quizá, pero no es el único modo de subirse al tren ni justifica cualquier precio.

Precisamente, la baza que juega Dines en sus apariciones públicas es la independencia de UiPath, que equipara a su capacidad de implementación en entornos multinube y multiplataforma. “Ser independientes – ha dicho previsiblemente – significa prestar el mismo nivel a todas las plataformas de aplicaciones comerciales”.

Está bien que lo diga el CEO de la compañía, pero hay que reconocer que, pese a la corriente de trabajo híbrido, RPA no deja de ser un segmento complementario – periférico, si no se entiende peyorativamente – del software empresarial.

Es un mercado que aún ha de madurar. Si bien es cierto que unas cuantas compañías en ciertas industrias han comenzado a explorar las ventajas de la hiperautomatización, conviene no exagerar. Queda camino por recorrer con la adición de tecnologías cognitivas, que podrían darle un salto de calidad: no sólo aumentar el número de empresas sino, lo más importante, el de casos de uso de la RPA. Atención: todas las previsiones apuntan a 2026 en adelante, de modo que el paisaje puede cambiar por una u otra razón.

[informe de David Bollero]


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