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28 de marzo, 2012

Hay estadísticas tan previsibles que crees conocerlas de antemano. Por ejemplo, esta: Intel es el líder mundial del mercado de semiconductores. Pues claro, lo ha sido durante décadas, y el interés se desplaza a los detalles. Según el informe final de IHS iSuppli, el mercado mundial creció el 1,3% en 2011, hasta 311.400 millones de dólares. La facturación de Intel (48.700 millones) equivale al 15,7%, la cuota más alta en diez años; durante 2011, ha disfrutado de un generoso 20,6% de crecimiento.

Hasta aquí, nada que no supiéramos o supusiéramos. Intel ha tenido buenas ventas de sus microprocesadores para PC y servidores, y la compra parcial de Infineon le ha permitido meter el pie en los chips para móviles. Ha ensanchado su ventaja sobre Samsung, número dos, que ha cerrado el año con 28.600 millones de dólares, apenas seis décimas de avance. Siguen Texas Instruments y Toshiba, etcétera. En la lista de 25 fabricantes destaca Qualcomm, que pasa del noveno al sexto puesto, con un crecimiento insólito del 41,6%. Claro está que en parte se deba a la consolidación de adquisiciones durante el año, pero lo mismo podría decirse de otros, ¿por qué habría de ser un demérito?

Basta mirar la tabla de la consultora para ver que, si se detrae la cifra del líder, el resto de los fabricantes (302 en total) ha sufrido una contracción conjunta del 1,7% comparada con 2010, y casi la mitad de esas compañías han perdido facturación. De manera que si lo que se busca es un síntoma, lo mejor será no tomar la parte por el todo.

27 de marzo, 2012

Al hilo de mi comentario del sábado (en realidad, el comentario de A, el lector viajero), otro lector me hace llegar una información que guarda cierta relación. China Telecom, tercer operador de su país, se prepara para lanzar en mayo un operador virtual en Reino Unido. A priori, es fácil imaginar cuál es su business plan: llamadas baratas para compatriotas expatriados; pero sus portavoces rechazan rotundamente esta asociación entre nacionalidad y low cost. Cada año, medio millón de turistas chinos visitan Londres, y en 2012 serán 700.000 por los Juegos Olímpicos, una buena plataforma de lanzamiento para el nuevo servicio.

Ciertamente, el mercado británico es apetitoso, pero colmado: los operadores virtuales son decenas, y el número de suscriptores llega a 11 millones, el 12% del total. Lo que hace falta, sobre todo, es una red de distribución y una escala que permita negociar el margen con el operador anfitrión. En otros países, los MVO orientados a la inmigración han tenido éxito (Lebara en España, el turco Ay Yildiz en Alemania) o no: Maroc Telecom, por ejemplo, ha tirado la toalla en Francia, donde se las prometía muy fáciles.

La iniciativa de China Telecom no puede ser un hecho aislado. Sin descartar que pueda tener otras ambiciones, su siguiente paso será implantarse en Francia, luego en Alemania e Italia, y quizás en España, si encuentran un operador de red bien dispuesto. El bien informado lector sugiere, sin pruebas, que China Unicom – en la que Telefónica tiene una participación del 10% – podría adelantarse en el mercado español. Lo escribo con toda la prudencia del mundo, pero la secuencia da mucho que pensar.

26 de marzo, 2012

Que Apple es la empresa más rentable entre las que fabrican y/o venden dispositivos móviles, no es algo que sorprenda. Hay buenos motivos: precios altos, márgenes generosos, cadena de suministro bien controlada, poder de negociación frente a los operadores, una red de tiendas propias …todo ayuda a que supere en rentabilidad a sus rivales. Un estudio de UBS la compara con Samsung, y concluye que entre las dos se llevan la mitad de los beneficios de esta industria (36% + 15%) y ¡más del 90% del EBITDA total!

Es una coincidencia, o no, que ambas empresas anden a la greña en materia de patentes sin que esto debilite la condición de la coreana como primer suministrador de componentes para los productos más famosos de la californiana. Según el desglose publicado por IHS iSuppli, Samsung, según el modelo) del coste de materiales de un nuevo iPad. Pero esto no ayuda en nada a aflojar la alta tensión entre ambas. En todo caso, es un síntoma de que la integración vertical sigue siendo una fórmula de éxito: si alguien puede hacer sombra a Apple, ese alguien se llama Samsung.

Y si algún lector se pregunta quién se acerca en rentabilidad a estos dos, mejor será que olvide a los competidores habituales. Nokia, a la que en 2007 se atribuían dos terceras partes del EBITDA del sector, anda ahora por debajo del 5%. En cambio, el informe del banco suizo apunta a Huawei como el tercero en este ranking informal de rentabilidad. Y lo explica así: “aunque en el mercado es un actor relativamente menor, supera a la mayoría por su eficiencia de costes y habilidad para escalar de la gama baja a la más alta”. Tomamos nota

25 de marzo, 2012

Un suscriptor de la primera hora, a quien llamaré A, me envía un relato de su viaje a Etiopía. Entre otras observaciones sociológicas, he elegido la siguiente. “Hay muy poca agua corriente, pero una excelente cobertura de móviles: muchas torres de comunicaciones en medio de la sabana o en las tierras altas, la mayoría alimentadas por placas solares. Cuando entras en una choza y sacan baratijas para venderte, la caja de cartón tiene el logo de ZTE. Esta cobertura es buena para móviles, pero no siempre para Internet […] encuentras chozas de chapa corrugada en las que hay un par de ordenadores muy antiguos que, a velocidad muy lenta, permiten conectar al precio de 1 birr (4 céntimos de euro) por minuto”.

Mi corresponsal opina que después de China e India, el continente de mayor crecimiento será África. “De momento, en los vuelos interiores viajan pocos turistas, empleados de ONG diversas y, sobre todo, muchos técnicos chinos que construyen pantanos, carreteras y…redes de telecomunicaciones”.

El mensaje de A concluye con una noticia halagadora: “No he dejado de seguir tus artículos. Te aseguro que los he leído todos; no a medianoche, como suelo, pero de tres en tres cuando tenía conexión a mano”. Desde España, lo agradezco.

24 de marzo, 2012

Mis lectores habituales saben lo que pienso de la tesis sobre la famosa era post-PC, porque lo he escrito a menudo. No comparto la idea y, con franqueza, me parece otra cantinela de marketing, de la que se hacen eco entusiastas que la han transformado en un titular más radical todavía : la muerte del PC. Otra cosa sería si dijeran que el PC tiene que evolucionar al comps que marcan la tecnología y los usos sociales. Es cierto que smartphones y las tabletas ocupan espacios adyacentes y crecientes, y está comprobado que su mercado es más grande que el de los PC. Pero no hay fundamento para sostener una sustitución en un plazo predecible.

IDC publicó ayer su proyección de los despachos de PC hasta 2016. La cifra de partida es la de 2011: 353,3 millones de unidades, que subiría hasta 518,3 millones dentro de cinco años. Según esos cálculos, el desktop no desaparecería, aunque crecerá sólo un 9%, y los portátiles ocuparán su espacio y más. Tiene sentido la estimación de que los mercados emergentes crecerán más que los maduros, hasta representar el 63% del total de unidades al final del período. Echando cuentas, el total de PC despachados en cinco años será de casi 2.600 millones de unidades. No sabemos cómo serán, pero si aceptamos el cuánto, parece más que suficiente para mantener viva una industria, que tampoco sabemos si se parecerá a la que conocemos.

22 de marzo, 2012

Rectificación sin atenuantes. La división Personal Systems Group de HP no pierde dinero, como escribí ayer en este newsletter. En 2011, tuvo beneficios de 2.350 millones de dólares sobre unos ingresos de 39.574 millones, y en el primer trimestre del año fiscal 2012 (noviembre-enero) mantuvo una performance similar: 8.873 millones de ingresos y 464 millones de beneficio. Por consiguiente, mis disculpas por el error, y mi agradecimiento a quienes me lo hicieron ver.

La metedura de pata me obliga a anticipar una valoración provisional que hubiera preferido postergar. Toda la actividad de HP se concentrará en dos grandes bloques que corresponden a sendos modelos de negocio. Uno de volumen (PSG+IPG) – que no es sinónimo de consumo – y otro cuyo nombre lo dice todo: Enterprise Group. A cargo del primero estará Todd Bradley, y del segundo se ocupará Dave Donatelli.

Junto a estos pesos pesados, el organigrama se completa con otros dos altos mandos de carácter transversal. Todas las funciones de marketing convergen en Marty Homlish, una de las pocas contrataciones de Leo Apotheker (con quien había trabajado en SAP) que han sobrevivido a su marcha. Por su lado, Henry Gomez, responsable global de comunicación desde enero, es un viejo colaborador de Whitman: estuvo con ella en eBay y luego la asesoró en su candidatura a la gobernación de California.

No quiero perderme en los detalles. Lo relevante, creo yo, es que ahora puede decirse que Meg Whitman ha tomado las riendas del turnaround. Está clarísimo que los resultados de 2012 van a depender exclusivamente de ella, y no podrá abusar de las excusas sobre la herencia recibida.

21 de marzo, 2012

Tenía mis temores acerca del post de ayer, por apartarme de los asuntos habituales del sector y el mercado. Pero la experiencia ha sido gratificante: en un primer recuento de audiencia, ha resultado ser la segunda pieza más leída en lo que va de año. Y, lo que tal vez sea más importante: he recibido algunos correos con valiosas reflexiones para seguir con el tema. Pero como la actualidad aprieta, y el post de hoy ya estaba escrito, tengo que decir algo rápido acerca de la noticia sobre la reestructuración de HP, revelada anoche por el Wall Street Journal.

Las divisiones de sistemas personales (PSG) y sistemas de impresión e imagen (IPG) se combinarán en una sola unidad de negocio. Ya estuvieron juntas hasta 2005, y la experiencia no dejó buen recuerdo en la compañía, pero las circunstancias son otras: la primera pierde dinero y la segunda lo gana, esto es público. Sin conocer más elementos – hoy Meg Whitman afronta su primera junta de accionistas y este será su golpe de efecto para la ocasión – todo lo que se puede decir es que la jugada tiene riesgo, por la delicada fusión de dos estructuras que no necesariamente encajan bien. El responsable de la nueva unidad será Todd Bradley, y Vyomesh Joshi dejará la compañía.

En su día se comentó que Leo Apotheker consideró esa posibilidad antes de liarse la manta a la cabeza y anunciar su disposición a vender PSG. Fue el desencadenante de su caída, y Whitman deshizo en octubre aquella discutible decisión. La suya de ahora, también será discutida.

20 de marzo, 2012

Con frecuencia, en mis conversaciones con directivos españoles del sector, aparece un lamento discreto: sus jefes en los cuarteles generales – incluso en las centrales europeas, que deberían conocer mejor la situación – se resisten a aceptar que el mercado español está como está, y esa incomprensión enrarece la definición de objetivos y presupuestos. No daré nombres, por supuesto, pero puedo asegurar que no ha sido una fuente ni dos ni tres. No es que las multinacionales carezcan de informes económicos solventes, pero algo tendrá que ver el hecho de que la crisis actual desmiente muchas ideas establecidas, y no puede ser analizada con fórmulas sacadas del librillo de las escuelas de negocios, donde la ciencia económica ha sido poco a poco marginada en favor de las técnicas de gestión y marketing.

Esta es la inspiración inicial de mi post de hoy, con el que procuro satisfacer el reclamo de algunos lectores, que después de casi dos años de publicación del blog, decían echar en falta esa contextualización.

Pero no por ello puedo dejar de señalar que la noticia del día es el anuncio de que Apple pagará a sus accionistas el primer dividendo desde 1995, una decisión que traza una divisoria sutil, por la que Tim Cook se desmarca de una filosofía heredada de Steve Jobs. Claro está que una tesorería de 100.000 millones de dólares desafía cualquier convicción “filosófica”. Y quizá no sea el único cambio que se puede esperar.

17 de marzo, 2012

Los problemas de privacidad en el uso de los móviles han ganado presencia en las noticias. Apple, Twitter, Facebook y Google han sido los sospechosos de apropiación de datos personales, aprovechando la ingenuidad de sus usuarios. No es algo nuevo, pero van en aumento, y no parece haber solución a la vista. Por una razón: cualquier cortapisa a esas prácticas sería lesiva para el modelo de negocio imperante, y ya se sabe que todo modelo de negocio nuevo tiene, por el solo hecho de ser nuevo, la bendición de ciertos “creadores de opinión”.

GSMA, asociación que representa a la industria de la telefonía móvil, ha presentado unas directrices acerca de cómo dar a los usuarios garantías de transparencia y control sobre cómo se usan sus datos dentro de las aplicaciones. El documento propone medidas de protección que deberían integrarse por defecto en los procesos de desarrollo de aplicaciones y su distribución. Los grandes operadores han firmado, o van a firmar, pero será difícil que lo hagan los otros actores de la película.

Mark Little, analista de Ovum, cree que Apple, Google y Microsoft no van a instrumentar esa política en sus tiendas de aplicaciones, a menos que alguna autoridad les obligue. Explica Little que, se confiese o no, el negocio de las aplicaciones está montado en función de otro negocio, la publicidad. “Por razones de imagen, aceptarán aquello que se plantee como protección a los niños, pero resistirán todo lo que signifique una restricción a la recogida de información para luego usarla con fines publicitarios”. Por su lado, los desarrolladores saben que salvo contadas excepciones, su única posibilidad de rentabilizar sus creaciones es participar de esa recaudación, administrada por los dueños de las app stores.

16 de marzo, 2012

No han pasado muchos meses desde que los CEO de Intel, Sony y Logitech compartieron escenario para respaldar la iniciativa de una plataforma llamada Google TV. Aquella audacia acabó en un fiasco fenomenal, y el actor principal, Google, aún sigue rumiando cómo podría entrar en un negocio en el que tampoco Apple puede presumir de éxito. ¿Por qué entonces Intel sale a decir que lleva meses desarrollando lo que podría llegar a ser un servicio de TV distribuido por Internet? ¿Por qué ahora?

Se han escrito textos sarcásticos al respecto: si no ha conseguido hacer pie con sus chips en los smartphones – se dice – un experimento como el que ahora plantea estaría todavía más lejos de sus competencias. Hipótesis psicológica: Intel se la juega porque, simplemente, no puede aceptar que una nueva ola tecnológica, que tarde o temprano emergerá, se eleve dejándola al margen. Si de tecnología hablamos, el reproche es injusto, porque Intel tiene capacidad para ello, mucha. Pero si fuera cierto que Apple prepara el lanzamiento de un combo (¿iTV?) con televisor incluído, basado en chips diseñados por ARM, ahí puede estar la motivación de Intel, una especie de rabieta porque su tecnología habría sido desdeñada por la casa de la manzana.

Demasiado subjetivo para mi gusto. El problema fundamental no es la tecnología, sino los contenidos. Apple ha heredado de Steve Jobs las mejores relaciones que se puedan tener con los amos de Hollywood, y las hará valer en su proyecto http://www.norbertogallego.com/apple-se-cuela-en-el-salon-digital/2010/09/14/. Intel no tiene nada comparable, pero es posible que con su anuncio esté sugiriendo una alianza con los operadores de cable – con mucho peso en EEUU – que no pueden ver con buenos ojos las intenciones de Apple. Esto es todo lo que se sabe, e ir más lejos sería especular.

14 de marzo, 2012

No imaginaba que mi comentario sobre un comentario mío acerca del comentario del dueño de Mercadona, Juan Roig, sobre la cultura china del esfuerzo suscitaría tantos… comentarios [no muchos, cinco o seis, esto no es Twitter]. Un buen amigo que tiempo atrás trabajó en España para una empresa china, me escribe para apostillar “con la autoridad de quien habla con conocimiento de causa, creo necesario replicar que hay empresas chinas tipo bazar, y empresas chinas que están a años luz por delante, incluso en las relaciones laborales y derechos de los trabajadores”.

Otro lector, que ahora trabaja en China para una empresa española, opina que poner como modelo a los bazares chinos en España es desafortunado: “la economía china, en China y fuera de China, no se basa en ese modelo sino en la asimilación rapidísima de métodos de gestión avanzados, y en la repatriación de estudiantes formados en Occidente. Lo que no quita que una arcaica explotación subsiste, y quiero creer que no es lo que propone el exitoso señor Roig”.

Tercer mensaje, este de un lector de California. “Lo que he leído es que la industria china sufre fases periódicas de escasez de mano de obra, y estaría muy cerca de alcanzar lo que llaman Lewisian Turning Point [por el economista Arthur Lewis], o punto de inflexión en el que el excedente de población rural deja de ser una reserva migratoria y, en consecuencia, los salarios urbanos aumentan velozmente” http://www.norbertogallego.com/ojos-que-no-ven-corazon-que-no-siente/2010/11/04/. Doy gracias a los lectores por su contribución.

13 de marzo, 2012

En los días previos a la presentación de la tercera generación del iPad, surgió en ese magma llamado blogosfera un debate inesperado. Todos daban por seguro que la novedad se llamaría iPad 3, hasta que alguien soltó una primicia: el nombre comercial sería iPad HD (lógico: ¡con esa pantalla!). El día de la verdad, Tim Cook tardó casi una hora en desvelarla: simplemente dijo “el nuevo iPad”. Los mismos que daban tantas vueltas con el nombre improvisaron una explicación: el nombre genérico, sin numeral, implica un cambio más profundo que la sucesión de generaciones. Lo que no han sabido explicar es qué sería de su argumento si la siguiente generación se llamara iPad 4, por decir algo. O si, como insisten algunos analistas, acabará presentando una tableta más pequeña (¿iPad Mini, acaso?)

No es un asunto banal. El siguiente episodio vendrá cuando toque lanzar el siguiente iPhone (¿será el 5, finalmente?). Apple parece haber decidido que en ese mundo que denomina post-PC, sus productos recibirán el mismo tratamiento que los que participan del mundo del PC. Porque, veamos. Las oleadas de Mac se han sucedido sin necesidad de números que los identifiquen: MacBook Air, MacBook Pro, iMac y Mac Mini han evolucionado con los años, modificando su diseño y subiendo en prestaciones, ocupando cada uno su sitio sin molestarse unos a otros con series numéricas que confundirían al usuario. Decididamente, esta gente piensa en todo.Apple, iPad, iPhone

12 de marzo, 2012

Esta introducción de hoy será breve y (sólo aparentemente) ajena al sector de las TI. Voy a reproducir parcialmente la columna de Ramon Aymerich en La Vanguardia, a propósito de unas declaraciones de Juan Roig, fundador y presidente de Mercadona, quien al presentar las muy buenas cuentas de su empresa hizo un inesperado elogio de “la cultura del esfuerzo de los bazares chinos”.

Escribe Ramon, mi amigo y sin embargo jefe: “la cita de Roig tiene su aquél. Se puede hablar de la austeridad y la tecnología alemanas. Del diseño y la pasta italiana. De la capacidad comercial de los holandeses o de la creatividad de los nórdicos. Pero nunca nadie había puesto como modelo las prácticas laborales de la diáspora china, de las maneras de hacer de un país que ahora llamamos emergente y que antes era pobre. Pensábamos que los chinos nunca iban a jugar en la primera división en que nosotros creíamos estar. Los chinos, pensábamos, no son referencia porque no lo precisan: su ventaja es el precio, el bajo precio, y por eso hacen horas y más horas. ¿Es en esa dirección hacia donde vamos? La referencia de Roig al esfuerzo de los chinos dice mucho de nuestro estado de ánimo colectivo, de la profundidad de la crisis en la que vivimos. Y del estado de desorientación en que nos encontramos”. ¿Algo que añadir?

10 de marzo, 2012

Que Google es el buscador más utilizado en Internet, no es novedad. Hay diversos métodos para medir su penetración, pero todos la sitúan por encima del 60% como poco, en casi cualquier país del planeta. En EEUU, el prestigioso informe Pew Internet & American Life revelaba ayer que el 84% de los americanos que hacen búsquedas online prefieran Google [recordemos que en 2004 eran el 47%]. El 74% opinan que la información que obtienen es fiable y útil. Pero no todo es positivo en los hallazgos de la investigación, porque al 65% de los encuestados no le gusta que Google almacene sus datos personales y los procese para ajustar los resultados “a su medida” para luego, en la práctica, segmentar los mensajes publicitarios que ¡inocentes! preferirían no recibir. Sólo el 23% dice que no le importa.

Esta es la gran contradicción – no exclusiva de Google, desde luego – que Kristen Purcell, directora del estudio, pone de relieve: “una clara mayoría está encantada con la existencia de los buscadores, pero lamenta que invadan su intimidad”. Una parte de esa mayoría – se supone que mejor informados – teme que los cambios introducidos recientemente por Google en su algoritmo, bajo el pomposo nombre de “nueva política de privacidad”, sea en realidad una manera de limitar los resultados, al clasificarlos para que correspondan a sus intereses y preferencias, tal como las interpreta el robot a partir de sus historias personales de búsquedas. Tengo una anécdota personal al respecto: hace unos dos años, por razones circunstanciales, un día hice en Google una búsqueda sobre Pakistán; desde entonces, recibo periódicamente spam relacionado con asuntos paquistaníes, que no me conciernen. He de decir que mis amigos en la dirección de Google se han declarado muy sorprendidos.

Dicen que en Europa somos más sensibles que en Estados Unidos a la llamada “privacidad”. Puede ser. La encuesta de Pew Research no permite comparar, pero es un indicador de nuestra incomprensión de las desconcertantes tendencias que genera un Leviatán que llamamos Internet.

9 de marzo, 2012

Francamente, el titular de ayer de El País (La era del pospecé se llama iPad) me ha parecido y exagerado, pero no disparatado: está en el ambiente la convicción de que los usuarios se decantan por una larga coexistencia entre las tabletas y una nueva generación de PC; el mercado suma, en lugar de restar. El informe de Gartner, también conocido ayer, pronostica que este año se venderán 368 millones de PC, un incremento del 4,4%, y en 2013 la cuenta subirá a 400 millones. Con estas cifras, se hace difícil validar la idea de la “muerte del PC”. La misma consultora estima que este año se venderán 103,5 millones de tabletas, que en 2015 serán 326 millones.

Ahora bien, está a la vista que los fabricantes de PC fueron pillados a contrapié por Apple, y que Microsoft tiene como gran asignatura pendiente la transformación de Windows en un sistema operativo capaz de competir con el iPad (y con las tabletas Android, que algo tienen que decir). En esas estábamos cuando reaparece Ray Ozzie, aquel al que Gates nombró sucesor como arquitecto de software de Microsoft, y con el que Steve Ballmer nunca llegó a congeniar. ¿Qué dice Ozzie, catorce meses después de abandonar la compañía? Leamos: “si Windows 8 consigue despertar la confianza de la gente en que realmente se trata de algo diferente, Microsoft tiene por delante un gran futuro”.

Pero esta frase no da para un titular de impacto, y entonces va un colega y escribe: “Ray Ozzie says the PC is dead”. No es eso lo que dijo, pero tiene gancho. Por cierto, ¿en qué aventura anda ahora Ozzie, que se hizo rico tras vender las dos compañías que fundó años atrás? Ha fundado otra, sobre cuya actividad ha sido parco; sólo ha dicho que su núcleo será la movilidad y las comunicaciones, y que su definición de movilidad incluye la Web y los sistemas cloud: “es apasionante explorar nuevos escenarios sobre cómo la gente se conectará entre sí”. Tampoco aclara mucho, pero desde luego no parece estar pensando en Windows.

8 de marzo, 2012

Ya está. Apple presentó anoche su esperado iPad 3. Durante semanas, los idólatras han contribuído a elevar las expectativas, y ahora tocará que unos presuman de aciertos y otros justifiquen patinazos. Es lo que pasa por querer anticiparse a los hechos, y todo por captar audiencia. He seguido con atención el lanzamiento, que aporta un montón de importantes novedades – y también me he fijado en la nueva aproximación paso a paso al mercado de la televisión – pero he creído mejor dejar el asunto hasta la semana próxima, para apartarme provisionalmente del ruido. Espero que se entienda.

Difícilmente podría ser mayor el contraste entre el glamur de los productos de Apple y el tema de mi post de hoy. Sin embargo, la experiencia me dice que el mercado de almacenamiento es un campo de interés para gran parte de mis lectores habituales. Seguro que hoy habrá miles de blogs que se ocupen de los detalles del iPad 2, de modo que nadie echará en falta mi opinión. En cambio, la tecnología de almacenamiento es fértil para hablar de quién y cómo se hace la innovación en esta industria, y de quién y por qué hace adquisiciones. A cada uno su rollo,

6 de marzo, 2012

Prometí cambiar de tema, y cumplo. La historia de las turbulentas relaciones entre Intel y AMD merecería un libro que, según creo, no se ha escrito. La brecha es tan ancha hoy como lo ha sido durante tres décadas, pero AMD está dando signos de su disposición a no empeñarse más de la cuenta en la inútil persecución de un rival doce veces mayor.

Está en el post de hoy; lo que no está es la última noticia: AMD ha decidido desprenderse de la participación que conservaba en GlobalFoundries, la empresa que segregó en 2009 para hacerse cargo de su actividad de fabricación. Del 34% que retuvo entonces, bajó al 14%, que ahora se ha quedado en nada. El 100% pasa a ser propiedad del emirato de Abu Dhabi, que a su vez busca otras alianzas industriales. La salida de AMD no será gratuita: desembolsará más de 400 millones de dólares para liquidar una intrincada trama de contratos pendientes, pero quedará libre de fabricar donde le plazca.

Al parecer, AMD no estaba satisfecha con el rendimiento de los chips de 32 nm producidos por GlobalFoundries en la que fuera su factoría de Dresden. Por consiguiente, pasará el contrato de producción de obleas de 28nm al mayor fabricante del mundo, la compañía taiwanesa TSMC. Imagino que no a todos los lectores les interesan estos asuntos; a mí me parecen un signo de los tiempos que corren.

5 de marzo, 2012

La pasada ha sido una semana trascendental para Microsoft: presentaba y ponía en circulación una versión beta para consumo de su nuevo sistema operativo Windows 8, que cambia radicalmente el enfoque seguido durante décadas. Entre otras cosas, por la adopción de la arquitectura ARM, la consiguiente pluralidad de procesadores, y un interfaz que converge con el usado en Windows Phone. Un tránsito importante, que se ha escenificado con extraña discreción, casi de tapadillo, en un salón del hotel Cataluña Plaza, de Barcelona. Justo enfrente, en el recinto de la Fira, el stand de Microsoft en el pabellón 1, lucía desangelado, muy diferente al de otros años en la misma ubicación central.

Una interpretación plausible diría que Microsoft prefirió dejar el primer plano a Nokia, prácticamente el único adalid de Windows Phone, cuyo stand, aunque excéntrico, resultó ser uno de los más animados de la feria. Una cosa no quita la otra: Windows 8 está llamado a encarnar el ingreso (tardío, y por tanto esperado) de Microsoft al mercado de las tabletas, por lo que la ocasión merecía una presencia más activa en el MWC. Por no estar, no estuvo Steve Ballmer, que año tras año ha protagonizado este evento.

Esta suma de circunstancias ha suscitado comentarios acerca del alcance de la transición iniciada por Microsoft en un año crucial. Uno de esos comentarios reaviva los rumores acerca de la próxima retirada de Ballmer. Con todo mi recelo hacia los rumores – a menudo interesados y no pocas veces falsos – el hecho de que la prensa seria se hiciera eco me ha animado a pensar que convenía explorar su fundamento. Es el tema de mi post de hoy: está visto que no me será fácil desprenderme del síndrome post-MWC.

2 de marzo, 2012

Ya se conocen las cuentas oficiales: el Mobile World Congress de este año ha recibido 67.000 visitantes, procedentes de 205 países, etcétera. Los números hablan solos, pero no todo está en ellos. En los próximos días y semanas, con la serenidad que me ha faltado en Barcelona, voy a repasar mis notas. Pero si hoy mismo alguien me preguntara cuál ha sido la impresión dominante, diría que dos confrontaciones dialécticas han reaparecido con tal agudeza que anuncia hostilidades en los próximos meses. Una, enfrenta a los operadores con los reguladores; otra, entre los operadores y los agentes over-the-top, en el que los reguladores, si llegara el caso, jugarán un papel arbitra l.

Vittorio Colao, CEO de Vodafone, fue el más duro verbalmente en los dos planos, trazando un vínculo entre la reforma – que él considera inaplazable – de la regulación vigente en Europa, y las decisiones de inversión que la industria tiene que tomar de inmediato para hacer frente a la explosión de tráfico originada, en buena medida, por el uso de sus infraestructuras por las OTT. En la misma línea se pronunció Franco Bernabé, CEO de Telecom Italia, a la sazón, portavoz de los operadores europeos. Obviamente, es una posición compartida.

Precisamente, en una entrevista con el CEO de France Télécom, Stéphane Richard – que publicaré en pocos días – el directivo francés fue especialmente contundente sobre ambos asuntos. Y para mostrar que no se trata de una obsesión europea, Sunil Mittal, chairman del grupo indio Bharti, que opera en varios países de África, reclamó un nuevo régimen, por el cual Google, YouTube y Facebook pagarían alguna forma de peaje por la sobrecarga a que someten a las redes o, de otro modo, la penalización recaería sobre los usuarios.

Esta polémica aparece en algunos momentos de la entrevista con Luis Miguel Gilpérez, presidente de Telefónica España, que publico hoy.

28 de febrero, 2012

Ya he escrito aquí que el Mobile World Congress 2012 sería más un registro de tendencias que una feria de gadgets (que también, claro). Lamento repetirme, pero el anuncio, ayer en Barcelona, de un acuerdo entre Telefónica Digital y la Fundación Mozilla puede entenderse como reflejo de una tendencia subyacente. El acuerdo –que para tener perspectivas reales necesitaría otros operadores a bordo – contempla la creación de una nueva arquitectura de dispositivos móviles residente en la Web, que “habilitaría aplicaciones HTML5 con acceso absoluto a interfaces de programación de aplicaciones básicas de teléfono”.

Puesto en lenguaje llano, la frase implicaría rebajar una de las barreras de entrada que limitan la extensión hacia abajo de los smartphones. Sólo con dispositivos inteligentes pero baratos se puede atraer a esa mayoría de la población mundial que no tiene un smartphone ni cree necesitarlo. En la noticia creo entrever otra intención, concurrente con la anterior: impulsar resueltamente un tercer ´ecosistema´.

El duopolio que ejercen Apple y Google despierta más recelos que entusiasmo. Es normal la incomodidad de los operadores con Apple, atados como están por contratos que marcan un alto nivel de subvenciones. Pero varios fabricantes de primera línea que adhieren a Android no se recatan en reconocer su fastidio con el creciente control de Google. Para los operadores, el problema es diferente: quién factura las aplicaciones que descargan y usan sus clientes, y que contribuyen a saturar sus redes. La verdad es que distintas variantes de Linux no han cuajado en el mercado, y poca gente se dice convencida de que Windows Phone pueda consolidarse como alternativa (Nokia no se bastaría por sí sola) y así romper el duopolio.


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